Nosotros
En nuestras vidas, el café había sido el pretexto para encuentros sociales o profesionales.
Para dos de nosotros, una de las cosas que más disfrutábamos era juntarnos a trabajar mientras nos tomábamos un café. Entre esas sesiones, solíamos divagar sobre la idea de emprender algo juntos. Uno ya había coqueteado alguna vez con la idea de tener su propio café. Así que cuando la oportunidad apareció, no lo pensamos dos veces.

Con el tiempo, el café pasó de insumo a pasión cuando la vida llevó a uno de nosotros a Tokio, una de las ciudades con la cultura cafetera más sofisticada del mundo. Allí, ese uno de nosotros se convirtió en dos y empezamos a explorar cafés junto a sus cualidades sensoriales, y sin darnos cuenta, nos convertimos en amantes del buen café.
Los fines de semana recorríamos la ciudad en bicicleta conociendo los cafés de aquella extensa ciudad, a veces visitando varias en un mismo día. Así aprendimos, taza a taza, a distinguir el café comercial, del buen café.
Más adelante nos mudamos al Norte de Europa, con la expectativa de encontrar un paraíso cafetero. Pero el café local resultó demasiado tostado para nuestro gusto. Así que decidimos tomar el asunto en nuestras propias manos: armar nuestra propia estación de café y tomarnos uno de los mejores cafés de toda la ciudad, pero en casa.
Creemos que tener acceso a preparar un buen café en casa es un derecho de todos, no un privilegio. Así nació 94 Grados: un negocio dedicado a llevar máquinas de espresso, accesorios e insumos directamente a los baristas caseros de República Dominicana.
Sabemos lo que es tomar café por solo su efecto estimulante, pero también sabemos la diferencia que hace tomarlo bien preparado, con los equipos e insumos correctos, y tener a quienes ya recorrieron ese camino para guiarte.
Si vienes del mundo del café, o apenas estás empezando a explorarlo, bienvenido a la comunidad 94 Grados.